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domingo, 30 de agosto de 2020

REDUCCIÓN DE LOS GASTOS DEL ESTADO

Si existe un tema al que he dedicado gran parte de los últimos años a estudiarlo es el de la pobreza. He indagado estadísticas globales, nacionales, territoriales y locales, también he aprendido sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS que la Organización de las Naciones Unidas ONU estableció en su Agenda 2030, he analizado las metodologías usadas en Colombia para medir la pobreza y antes de la crisis actual tenía un gran optimismo frente al avance de Colombia y del planeta en general en la reducción de la misma. Por lo anterior, me atrevo a hablar sobre pobreza en cualquier escenario, no con autoridad sino con argumentos. 

Cuando se habla de pobreza es casi imposible no hacer referencia a los individuos más ricos del planeta o del país; por ejemplo, esta semana se dio a conocer que Jeff Preston Bezos en la actualidad es el hombre más rico del planeta con un patrimonio aproximado de doscientos dos billones de dólares (US$202.000.000.000) que equivalen a casi setecientos sesenta billones de pesos ($759.596.760.000.000) que corresponden al 71,53% del Producto Interno Bruto de Colombia; en otras palabras, para acumular la riqueza de Bezos todos los colombianos deberíamos trabajar durante casi 9 meses; por eso puedo afirmar que si repartiéramos todas las posesiones del hombre más rico entre todos los pobres del mundo el resultado sería un pobre más. Por otro lado, los hombres más ricos de Colombia son Luis Carlos Sarmiento Angulo, Jaime Gilinski Bacal y Carlos Ardila Lülle con una riqueza aproximada de 45,9; 13,5 y 9,4 billones de pesos cada uno. Sumando la riqueza de los tres se obtendría como resultado casi el 6,5% del PIB colombiano.

El DANE dio a conocer esta semana que el gasto del gobierno general por finalidad durante el 2019 fue de casi 335 billones de pesos (31,54% del PIB), lo cual significa que el estado colombiano en un año se gasta el equivalente al 43,4% de la fortuna del hombre más rico del planeta y, teniendo en cuenta que los estados no producen riquezas, sino gastos, para financiarse necesitan que todos trabajemos y paguemos los tributos.

No conozco la base desde la cual se puede decir que una persona es rica o no, a diferencia de que sí se ha establecido una línea de pobreza internacional que genera mucha discusión en nuestro país.

En 1990 un grupo de investigadores propuso la utilización de los patrones de los países más pobres del mundo para calcular la población pobre del planeta para lo cual analizaron las líneas de pobreza de algunos de los países más pobres y las convirtieron a una moneda común usando la paridad del poder adquisitivo (PPA) y a partir de ella los investigadores concluyeron que en seis de los países más pobres el valor de la línea de pobreza nacional era de alrededor de US$1 al día por persona, valor que se tomó como la base de la primera línea de pobreza internacional; en el año 2005, esta se revisó sobre la base de 15 líneas de pobreza de los países más pobres del mundo y el resultado fue de US$1,25 al día por persona, que se tomó como la nueva línea de pobreza internacional; sin embargo, usando el mismo método en el año 2015 se determinó que la nueva línea de pobreza internacional es de US$1,90; en consecuencia, en Colombia una persona se considera pobre si tiene ingresos diarios por debajo de $7.145 ($214.342 al mes), según mis cálculos con base en la TRM del dólar. Muchos de las personas que tienen ingresos por encima de esa cifra la critican a partir de su percepción, pues ignoran que detrás de ese número a nivel mundial hay una gran cantidad de seres humanos que tienen que arreglárselas a diario para sobrevivir con ese ingreso. La solución más fácil para algunos sería quitarles su patrimonio a los más ricos y repartirlo entre los más pobres, pero como ya vimos esa «solución» lo único que lograría es que los ricos también se conviertan en pobres. A partir de esta idea se creó el índice de Schutz (también conocido como índice de Hoover o índice de Robin Hood) que mide los resultados de redistribuir los ingresos totales de la población más rica entre la población más pobre.

Casi todos conocemos la leyenda de Robin Hood y, por consiguiente, sabemos que él no le quitaba el dinero a los ricos para darlo a los pobres, sino que le quitaba al rey los tributos que recaudaba a la fuerza para devolverlos a sus legítimos dueños. Hago esta aclaración para advertir que si como sociedad quisiéramos implementar políticas públicas justas al estilo de Robin Hood, entonces lo que deberíamos exigir es la reducción de las diferentes tasas de tributación (IVA, ICA, renta, retención en la fuente, etc.) que golpean nuestro poder adquisitivo como individuos.

El tamaño de los estados debería ser proporcional al tamaño de la población que se ubica debajo de la línea de pobreza internacional y, en mi opinión, es hacia quienes hacen parte de este segmento poblacional que deberían enfocarse los programas sociales como por ejemplo la renta básica propuesta en el Foro Económico Mundial y cuya implementación se discute en diferentes naciones de la tierra, incluida Colombia en cuyo Congreso de la República el 20 de julio pasado se radicaron cuatro proyectos de ley de los cuales el que presentó el Partido Liberal Colombiano se asemeja más a lo que planteo en estas líneas de opinión.

Si dirigimos la atención estatal solo a los más vulnerables, entonces no sería necesario un estado paquidérmico, ineficaz e ineficiente como el que ahora tenemos; en consecuencia, tampoco sería necesario un gasto público en los niveles actuales y, por lo tanto, no sería necesario recaudar tantos recursos a través de impuestos y contribuciones onerosas que reducen la capacidad de consumo de todos los individuos colombianos.

La mejor manera de estimular la reactivación económica de los individuos, de los hogares y de las empresas no es aumentando las tasas de tributación y tampoco haciendo que el estado gaste más, sino todo lo contrario, ya que como lo he descrito si la riqueza no se crea entonces no habrá nada que redistribuir.

domingo, 23 de agosto de 2020

AUMENTO DE IMPUESTOS EN MEDIO DE LA CRISIS

Antes de que en Europa se diera el movimiento cultural e intelectual denominado «La Ilustración», la principal forma de gobierno de las sociedades era la monarquía que tiene como característica principal la sucesión del poder de una generación a otra dentro de una misma familia, ya que el cargo supremo del gobernante (monarca o rey) se considera personal, vitalicio, hereditario y se sostiene con los tributos de sus súbditos o gobernados.

«La Ilustración» recibió esta denominación porque buscaba que la humanidad saliera de la ignorancia y de la servidumbre a través de las luces del conocimiento y de la razón; por eso durante el siglo XVIII, conocido como el Siglo de las Luces, los intelectuales procuraron presentar sus pensamientos científicos, filosóficos, políticos y literarios; estos intelectuales fueron influenciados por los escritos del médico y filósofo inglés John Locke, «Padre del Liberalismo Clásico», cuyo pensamiento logró tener gran influencia en la Revolución Estadounidense que permitió la independencia de las colonias norteamericanas de la monarquía británica en 1783 que las obligaba a entregar más tributos para sostener sus «arcas públicas», dando paso a la Constitución de los Estados Unidos como un documento liberal. Los estadounidenses se liberaron del sistema monárquico y optaron por ser una república, pero lo más importante es que dieron un ejemplo que comenzó a imitarse a lo largo de todo el planeta y muy pronto fue copiado por otro movimiento emancipador en el año 1789, la Revolución Francesa, que le dio paso a la república en 1792 y es el símbolo histórico del triunfo del pensamiento liberal.

La Revolución Estadounidense y la Revolución Francesa tuvieron su fundamento en la filosofía liberal, pero en el siglo XX las ideologías absolutistas y populistas (fascismo y comunismo) se impusieron por la fuerza en algunas naciones, lo cual condujo a dos guerras mundiales en las que, por fortuna, vencieron las naciones en donde predominaba el pensamiento liberal cuya finalidad es una sociedad de individuos libres de la coerción gubernamental que les impone cargas tributarias para sostener a un grupo reducido de personas que hacen parte de lo que se denominan los poderes del estado.

Latinoamérica y, por supuesto, Colombia no han sido ajenas a esta lucha que ya no se da contra las monarquías sino contra quienes buscan imponernos ideologías cuyo fin es el crecimiento del tamaño de los estados y, por consiguiente, al igual que los monarcas, necesitan imponer mayores tributos a los individuos.

Para hablar del caso colombiano debo comenzar diciendo que durante los meses de agosto, septiembre y octubre muchos debemos presentar declaración de renta ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN y con base en ella muchos de los que trabajamos para llevarle el sustento diario a nuestras familias y para mejorar nuestra calidad de vida debemos contribuir de forma obligatoria (por eso se les llama impuestos) a las arcas del estado una parte importante de lo que produjimos durante el año 2019.

Para que nos hagamos una idea de cuánto nos cuesta a los colombianos sostener al aparato estatal debo decirles que nos toca trabajar aproximadamente 110 de los 365 días del año para financiar el gasto público; es decir, debemos dedicar 3,65 meses de los 12 para mantener el gasto del estado colombiano, lo cual se debe a que el Presupuesto General de la Nación de una vigencia fiscal equivale al 30% de lo que producimos en conjunto todos los colombianos durante un año; en otras palabras, 30 de cada 100 pesos que nos ganamos trabajando se los gasta el estado; si eso no es esclavitud en pleno siglo XXI, entonces ¿qué lo es?.

A principios de este mes (agosto de 2020) la Corte Constitucional (uno de los órganos que hace parte de los poderes del estado) tumbó el impuesto solidario creado mediante el Decreto 568 de 2020 que gravaba con tarifas entre 10% y 20% a los servidores públicos que ganaran más de $10.000.000 al mes (solo 22.429 de 1.086.246 servidores públicos), que en comparación con lo devengado por los demás trabajadores del país es bastante alto; sin embargo, con fundamento en conceptos de fiscales, jueces, magistrados, profesores, funcionarios de la Procuraduría o la Contraloría (todos ellos parte del poder del estado) que consideran que esos $10.000.000 constituyen su mínimo vital la Corte declaró inconstitucional el decreto. ¿Así funcionan las monarquías?.

Este impuesto fue destinado a subsidiar las nóminas de algunas empresas del sector privado para evitar que cerraran sus puertas y tuvieran que despedir a sus empleados. Por eso es importante resaltar que durante la crisis actual se han destruido en Colombia cerca de 5.000.000 de empleos y que todos los puestos de los servidores públicos se han mantenido a pesar de la crisis; es decir, los nuevos desempleados provienen del sector privado. La cifra más aterradora es la del decrecimiento de la economía colombiana en un 15,7% durante el segundo trimestre de 2020 (abril a junio), eso quiere decir que en solo tres meses todos los colombianos en conjunto perdimos la mitad de lo que se gasta el estado en un año.

Por todo lo anterior, cuando el Ministerio de Hacienda y Crédito Público anunció que se requería una nueva reforma tributaria para financiar el gasto del estado todos los opositores del Gobierno Nacional pusieron el grito en el cielo, por lo que el gobierno aclaró que este año no se tramitaría reforma tributaria alguna, pero que el próximo año sí; sin embargo, los mismos que se escandalizaron por el anuncio gubernamental, radicaron ante la Cámara de Representantes el pasado 20 de julio el Proyecto de Ley 070/2020C (https://www.camara.gov.co/impuesto-solidario-covid-19) que busca modificar el inconstitucional Decreto 568 de 2020 haciéndolo permanente para las personas naturales y para las empresas que sobrevivan a la crisis ¡Qué premio y qué estímulo! ¡Son unos genios!.

Solo para analizar lo que este proyecto de Ley le haría a las personas naturales hay que decir que quien gane entre $3.234.303 y $5.044.325 le sería expropiado el equivalente a 69,4 días trabajados en el año (2,3 meses); si gana entre $5.044.325 y $12.165.725 le confiscarían los ingresos de 102,2 días de trabajo anual (3,4 meses); así iría ascendiendo el tributo hasta quienes ganen más de $267.052.500 al mes (no sé si alguien en Colombia gane esta cifra como persona natural) tendrían que trabajar 200,8 días del año (6,6 meses) para mantener el gasto público colombiano. Quizás en otro momento haga el análisis de lo que ocurriría con las empresas existentes o las que quieran conformarse dentro del territorio nacional. En otras palabras, seamos empresarios o no, por obligación toca trabajar durante algún tiempo para sostener el gasto administrado por quienes nos gobiernan ¿Cuál es la diferencia con las monarquías?.

Aunque el Gobierno Nacional ha anunciado de manera reiterada que no hará una reforma tributaria este año, no me sorprendería que le dé el visto bueno a esta iniciativa parlamentaria, obviamente con las modificaciones que proponga el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y que, en consecuencia, en diciembre el aguinaldo que nos den sea la aprobación de una reforma tributaria inconveniente para la reactivación de la economía del país, pero muy conveniente para los individuos que hacen parte de los tres poderes del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. ¡Aunque algunos de ellos mientan diciendo que nunca han hecho parte del poder en Colombia!.

¿Qué otra cosa podemos esperar de los individuos que desde el poder político se han negado a reducir el número de parlamentarios y los onerosos sueldos que reciben por aprobar normas que reducen las libertades individuales de quienes tienen que trabajar para mantener sus altos ingresos, sus camionetas blindadas, sus costosos esquemas de seguridad, sus privilegiados regímenes especiales de salud, sus altas pensiones, la educación de sus hijos en las más prestigiosas universidades del mundo y hasta sus planes de telefonía móvil?

Cierro diciendo que durante la instalación de la Comisión de Expertos Tributarios, la «lumbrera» que dirige la DIAN dejó abierta la posibilidad de revisar las deducciones tributarias de los contribuyentes que tienen hijos o dependientes. Bien afirma el economista liberal argentino Javier Gerardo Milei: «Podrás ver a los políticos pelear fuertemente pero siempre se pondrán de acuerdo en una sola cosa de modo instantáneo: Subirnos los impuestos».

domingo, 16 de agosto de 2020

LOS NÚMEROS NO MIENTEN

Las ciencias exactas, ciencias puras, ciencias duras o ciencias fundamentales crean conocimiento a partir de la observación y de la experimentación; sus resultados pueden ser expresados en lenguaje matemático. La matemática es considerada una ciencia exacta, pura, dura o fundamental que estudia las propiedades y relaciones de los números y otros símbolos como formas abstractas haciendo uso del proceso de razonamiento lógico; su raíz etimológica proviene del del latín «mathematĭca», que a su vez proviene del griego μαθηματικά y este se deriva de μάθημα mathema»), que se traduce como «conocimiento».

Desde niño me enamoré de la matemática y esto hizo que tuviera facilidad para entender los números, así como también para usar el razonamiento lógico en mi forma de pensar. En la universidad, además de profundizar el estudio de la lógica booleana para comprender el «lenguaje de máquina» de los computadores a partir de los ceros y los unos (falso y verdadero, como lo había aprendido en la secundaria), también aprendí a plantear diferentes soluciones a los problemas mediante el uso de algoritmos y lenguajes de programación; a través del análisis de sistemas comencé a mirar a los números como datos, a partir de los cuales se puede generar información útil para crear conocimientos. Más tarde, al estudiar administración, pude comprender que toda actividad es susceptible de ser medida a través de indicadores con la finalidad de hacerle seguimiento y evaluaciones periódicas que permitan mejorar las acciones de forma orgánica y sistemática. Solo hay que descubrir las variables claves y su relación para tener los indicadores adecuados que nos ayuden a cuantificar la evolución de las acciones que ejecutamos y tomar decisiones guiados por el conocimiento y no por las emociones.

He aprendido también que los números, por ser abstractos, no tienen alguna manifestación emocional y que quienes dedicamos nuestra vida a estudiarlos o a aplicarlos terminamos pareciéndonos a ellos. Los números solo se encargan de representar la realidad como es, no como las personas pensamos, sentimos o deseamos que debería ser. Un seis ha sido, es y será un seis, a pesar de que existan algunos despistados o mentirosos que quieran hacerle creer a los demás que un seis también puede ser un nueve o viceversa.

Cuando comenzaron a conocerse estadísticas de la epidemia ocasionada por el nuevo coronavirus y, por consiguiente, su inevitable llegada a todos los rincones del planeta muchos quisimos pensar con el deseo de que aquel virus chino no contagiaría a nuestro entorno cercano. Preferimos quedarnos con la «posibilidad idealista» de que se podían impedir e ignoramos las «probabilidades reales» de que muchos se enfermarían y un porcentaje de éstos fallecería. Una variable impredecible por la cual la mayoría de epidemiólogos en todo el planeta se ha equivocado en sus recomendaciones para que los gobiernos puedan hacer una mejor gestión de la epidemia es la conducta individual de cada ser humano. Con algunos compañeros de pensamiento conversamos sobre este tema en el caso colombiano. No somos adivinos, videntes o profetas, pero nuestros temores de lo que ocurriría en Colombia se han ido cumpliendo en estos meses y aun falta, ya que no hemos comenzado todavía el descenso en la curva de contagios y de muertes.

Los gobernantes territoriales se dejaron ganar la carrera frente al coronavirus y se despreocuparon de tener indicadores reales de las estadísticas de contagio, a pesar de que el marco normativo adoptado durante el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica declarado por el Gobierno Nacional les facilitaba esta tarea, prefirieron lavarse las manos y dejarle toda la responsabilidad a las Entidades Promotoras de Salud. La falta de cultura y de conocimientos de las administraciones territoriales para hacer seguimiento y control a su accionar facilitó que hoy no tenga sentido publicar estadísticas de contagios de hace dos semanas y hasta más. Con la intención de dejar la sensación ante la opinión pública de que sí están haciendo algo, de forma inútil intentan frenar los contagios mediante toques de queda y enviando unidades de policía y del ejército a diferentes sectores de las ciudades y de las zonas rurales, cuando lo que debieron hacer desde temprano fue preparar a un ejército de personas que implementara la estrategia PRASS (Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible) y habilitar los laboratorios de salud pública departamentales para no depender del Instituto Nacional de Salud en Bogotá. Frente a la realidad de la ineficacia de las medidas gubernamentales actuales para incidir en la reducción de los contagios lo único que queda es esperar que el comportamiento natural del virus haga lo que le corresponde y el sistema inmunológico de cada individuo haga lo propio.

Aunque tengo la convicción de que los números no mienten yo espero, apreciado lector, que tú seas uno de los 99.093,4 de cada 100.000 colombianos a los que hasta el día de ayer (15/08/2020) no le habían confirmado su contagio por el nuevo coronavirus y que sigas haciendo parte de los 99.970,6 de cada 100.000 compatriotas que no han fallecido por el contagio de este virus.

Podría dejar mi opinión de hoy hasta ahí, pero debo decirte que por encima de los números existe Alguien que tampoco miente, se muda o cambia; quizás no puedas creer en Él porque no tienes evidencias de que exista o quizás te resistas a creerle a pesar de que los números han demostrado que Él no miente, pero a través de dos hombres que se hallaban encerrados en contra de su voluntad, le dio esperanza a un hombre que creía ser libre y en en medio de una crisis quería suicidarse:

«Luego los sacó y les preguntó:

— Señores, ¿qué debo hacer para salvarme?

Ellos contestaron:

— Cree en el Señor Jesús, y obtendrás la salvación tú y tu familia» (Hechos 16:30-31).

El mejor consejo que puedo darte en medio de esta epidemia es ese mismo: ¡Cree en el Señor Jesucristo!

Que Dios bendiga a nuestra Nación.

domingo, 9 de agosto de 2020

¿LAS LEYES DAN LIBERTAD?

El 7 de agosto de 2020 (hace 2 días) se conmemoraron 201 años de la Batalla de Boyacá en la que además de Simón Bolívar uno de los principales protagonistas fue Francisco de Paula Santander, quien es conocido como «el hombre de las leyes» quizás por el dictum «Colombianos: las armas os han dado la independencia, pero solo las leyes os darán la libertad» que pronunció el 30 de agosto de 1821 en el Congreso de Cúcuta, en el que fue elegido como Vicepresidente de Colombia. Esta frase se encuentra escrita en el Palacio de Justicia de Colombia en Bogotá y dio origen a la expresión «santanderismo» que hace referencia a la intrascendencia o incumplimiento de las normas.

Fuente: https://www.ambitojuridico.com/noticias/analisis/constitucional-y-derechos-humanos/deliberacion-y-dilacion-en-el-control-de

Por lo anterior, mi opinión de hoy gira en torno a las leyes colombianas como un impedimento para que los individuos puedan disfrutar de sus libertades a plenitud.

Bruno Leoni, filósofo y abogado italiano, con su libro «La libertad y la ley» hizo un gran aporte a la teoría del liberalismo y en él expone razonamientos de la tradición griega y romana; entre otras cosas señaló lo siguiente:

«La concepción griega de la certeza de la ley era la de una ley escrita. Aunque no estamos directamente interesados aquí en los problemas de investigación histórica, es interesante recordar que los griegos, especialmente en sus primeros tiempos, tuvieron también un concepto del derecho consuetudinario y, en general, del derecho no escrito. El mismo Aristóteles habla de este último. Éste no debería ser confundido con el concepto, más reciente, de la ley como un complejo de fórmulas escritas en el sentido técnico que el término nomos asumió durante los siglos V y IV antes de Cristo. Pero los antiguos griegos, en un periodo más maduro de su historia, llegaron a cansarse de su idea usual de la ley como algo escrito y promulgado por cuerpos legislativos tales como la asamblea popular ateniense.

El ejemplo de los antiguos griegos viene particularmente a cuento a este respecto, no sólo porque fueron los iniciadores de los sistemas políticos adoptados más tarde por los países occidentales, sino también porque casi todo el pueblo griego, particularmente los atenienses, era partidario sincero de la libertad política, en un sentido perfectamente comprensible para nosotros y comparable con el nuestro.» (https://www.elcato.org/bibliotecadelalibertad/la-libertad-y-la-ley-html#lf03_div_008)

Aunque fueron los griegos los que propusieron los fundamentos filosóficos del pensamiento liberal, sobre todo Platón con su propuesta de «La República», cuyas ideas recogería el economista y filósofo Adam Smith siglos después en «La Riqueza de las Naciones» (de eso me referiré en otra ocasión), fueron los romanos quienes pusieron en práctica esas ideas creyendo que «Para ser libres hay que ser esclavos de la ley» (Marco Tulio Cicerón); sin embargo, ellos mismos alcanzaron a advertir la amenaza que se derivaría de creer que las leyes eran las garantes de la libertad de los individuos: «Cuanto más corrupta es la República, más corruptas son las leyes» (Cornelio Tácito).

El economista, ingeniero, exministro de salud y protección social y actual rector de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria, en su libro «Siquiera tenemos las palabras», dijo lo siguiente: «Las leyes, por ejemplo, no cambian el mundo. Algunas veces son más una forma de evasión que un instrumento para la solución de los problemas»; sin embargo, en Colombia tenemos la concepción santanderista de que los problemas se arreglan «mágicamente» con la expedición de una nueva norma.

El video «Integridad, transparencia y lucha contra la corrupción», producido por la Escuela Superior de Administración Pública ESAP, citando al Canal Uno (2017) revela que desde la creación del Congreso de la República, el 27 de noviembre de 1820, hasta el año 2017, Colombia tenía un número de 5.967.000 leyes, de las cuales casi todas se encuentran vigentes; si incluimos toda la jurisprudencia existente, además de las ordenanzas departamentales, los acuerdos municipales, los decretos y las resoluciones expedidas por diferentes entidades del estado facultadas para hacerlo, entonces podríamos afirmar que todo este acervo de normas limitan el ejercicio de nuestras libertades individuales en lugar de darnos libertad, como sentenció Santander.

Agreguémosle a todo lo anterior que los congresistas colombianos para congraciarse con alguno de sus caudillos y no con las libertades de sus conciudadanos presentan proyectos de Acto Legislativo para modificar algún articulito de la Constitución Política, entonces encontramos que en menos de 30 años de vigencia de nuestra Carta Magna se han hecho más de 50 reformas constitucionales. Pocas de las iniciativas legislativas presentadas en cada legislatura tienen la finalidad de brindar o garantizar mayores libertades al individuo y, por el contrario, lo que buscan es crear imposiciones, limitar libertades, aumentar tributos, crear trámites para que el individuo tenga mayor dependencia del estado; no obstante, gran parte de esas iniciativas legislativas le brindan privilegios a quienes hacen parte de la clase política. Cuando un individuo tiene alta dependencia del estado, su libertad está muy comprometida.

Si las leyes dieran libertad, como dijo Santander, entonces Colombia sería uno de los países más libres del mundo con un promedio de expedición de 30,3 leyes por año; sin embargo, nuestra realidad nos demuestra todo lo contrario: La libertad, vista como el poder de los individuos para ser libres, se encuentra limitada por el poder del estado para ejercer coerción sobre los primeros, utilizando como instrumento para hacerlo las leyes que deberían garantizar un mayor disfrute de la libertad. ¡Qué gran paradoja!.

Lo que resulta más paradójico es que Francisco de Paula Santander es considerado como fundador del Partido Liberal Colombiano, por lo cual, casi dos siglos después de que pronunciara su famosa frase, si tuviera al hombre de las leyes frente mí tendría que decirle: «Francisco de Paula, te equivocaste, pues las leyes no nos dieron la libertad, sino todo lo contrario, nos la limitaron».

domingo, 2 de agosto de 2020

MEDIDA MEDIEVAL Y SAQUEO HISTÓRICO


El filósofo Lucio Anneo Seneca dijo “Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones” y como estoy de acuerdo con este pensamiento quiero arriesgarme a que algunos de mis amigos me etiqueten como “dueño de la verdad absoluta” y por ello he decidido continuar publicando mis opiniones a través de esta tribuna, escribiendo hoy sobre la inutilidad de los toques de queda o confinamientos estrictos y sobre las consecuencias del saqueo histórico de los recursos de la salud pública.

De antemano, agradezco a todos los que leen mis opiniones estando o no de acuerdo con ellas.

1. MEDIDA DE LA EDAD MEDIA

Una semana después de que se confirmara el primer caso de Covid-19 en Colombia y antes de que el Gobierno Nacional decretara el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, publiqué en mi anterior cuenta de Facebook que “Las emergencias son los pretextos de los gobiernos para erosionar las libertades individuales” previendo los abusos gubernamentales en contra de los derechos fundamentales de los colombianos. Por otro lado, Édgar Varela, filósofo con un PhD en administración y rector de la Universidad del Valle sostuvo que “desde el confinamiento, la prioridad es la de la vida y no de la libertad. Se restringe la libertad para garantizar el derecho a la vida” y califica esta medida como “medieval, producto de la poca preparación y la falta de herramientas tecnológicas”. Hace dos días (31/07/2020), la Alcaldesa de Bogotá “descubrió el agua tibia” y afirmó “Lo que está claro es que el sitio de mayor riesgo de contagio es la casa”, pues a pesar del estricto confinamiento al que ha sometido mediante decretos gubernamentales a gran parte de la capital colombiana el número de contagios sigue aumentando; es decir, el confinamiento que vulnera derechos fundamentales ha resultado inútil para detener los contagios.

Ya vimos como “la rebelión de las canas” mediante una acción de tutela hizo valer sus derechos, vulnerados por los gobernantes y también vemos como en Berlín los individuos han comenzado a manifestarse en contra de las restricciones a través de una marcha que denominaron “El fin de la pandemía: El día de la libertad”, ya que si las restricciones no logran la finalidad de frenar el aumento en el número de contagios, entonces no tiene fundamento alguno que nos sigan manteniendo encerrados en contra de nuestra voluntad, ¿en qué nos diferenciamos de los delincuentes a quienes los administradores de justicia les han dado “casa por cárcel” para que paguen a la sociedad por las faltas cometidas?.

Si algo nos enseñó la actual crisis mundial es que la minoría más desprotegida y más discriminada sobre el planeta (el individuo) no necesita de unidades policiales para autocuidarse, así como la historia nos ha demostrado de manera reiterada que esa minoría no necesita del paternalismo estatal para superarse. Desde el comienzo de esta crisis, dije también, que cada individuo sobre el planeta debía considerarse miembro del personal de la salud para controlar el contagio. Quienes se han contagiado lo han hecho por su descuido individual al no usar elementos de protección personal, no distanciarse de los demás y no lavarse las manos de forma adecuada y permanentemente. Por eso no veo justificación en que agredan al personal de la salud o culpen a los gobiernos o a las EPS por algo que desde un principio era su responsabilidad.

2. SAQUEO HISTÓRICO

Por otro lado, quienes creen que los problemas de Colombia se arreglan con más plata insisten en el aumento de los presupuestos en salud pública ignorando que este es el segundo sector con mayor inversión del Presupuesto General de la Nación después de la educación; justifican la petición de más recursos en una supuesta deuda histórica por el abandono estatal. Algunos piensan eso por ingenuidad, pero otros (los que hacen parte del poder como gobierno o como oposición) lo hacen por interés en que la cantidad de recursos públicos de la salud sigan aumentando, pues saben que si existe algún dinero que no les faltará es el del estado. Estos últimos entienden que la Nación siempre le ha cumplido al sector salud haciendo las transferencias que le corresponden para la “atención de la población”; sin embargo, cuando los dineros públicos llegan a las arcas de las Gobernaciones, Alcaldías y Hospitales de la red pública desaparecen como “por arte de magia” sin que alguno de los ciudadanos indague acerca de lo que hicieron con esos recursos.

En mi opinión, no ha habido abandono estatal, ya que los recursos que la Nación recauda de nuestros tributos los irriga en todo el territorio nacional y, por consiguiente, tampoco existe una deuda histórica, lo que ha habido es un saqueo histórico perpetuado por caciques o gamonales territoriales, que con la complacencia de muchos individuos con pensamiento caudillista expresan “no importa que roben, mientras hagan”; por ello es común que defiendan la compra de fincas, vehículos ostentosos y viajes de estos personajes corruptos con los recursos que han saqueado de las arcas estatales, ya que como piensan esos caudillos locales “a los perros hay que tirarles un hueso” y con eso se conforman para salir en defensa de sus caciques.

Miremos el caso del departamento de Córdoba, en donde a través de diversos carteles los caudillos se robaron los recursos de la salud pública y, a pesar de ello, tienen muchos seguidores que por un “hueso” los defienden, justificando el saqueo histórico con expresiones como “para que el progreso continúe” ¿Cuál progreso?.

El mes pasado (13/07/2020) el Gobernador de Córdoba recibió las obras de infraestructura física del Laboratorio de Salud Pública del departamento con la finalidad de “aumentar la capacidad de procesamiento de pruebas clave para la estrategia PRASS (Pruebas, Rastreo, Aislamiento Selectivo y Sostenible)” y con el que se elevaría a 300 pruebas PCR diarias la capacidad de procesamiento y de respuesta de la red de salud pública departamental ante la pandemia de la Covid-19. Se tiene una alta dependencia del laboratorio del Instituto Nacional de Salud y aun así nos alarmamos preguntándonos ¿por qué en Córdoba tardan tanto los resultados de las muestras tomadas mientras en otros departamentos tardan de 3 a 5 días?.

En conclusión, la responsabilidad de que la tasa de contagios se reduzca o aumente es de cada individuo y poco o nada es lo que pueden hacer las autoridades para cambiar la situación cuando no fueron capaces de detectar los focos de contagio desde temprano y hacer los correspondientes cercos epidemiológicos sin necesidad de erosionar las libertades de los individuos no contagiados; asimismo, cada individuo debe reflexionar sobre su complicidad en el saqueo de los recursos de la salud por parte de caudillos que poco aportan y es mucho el daño que han hecho, como nos lo ha demostrado el Covid-19.

lunes, 23 de marzo de 2020

PROPUESTA DE DESARROLLO RURAL SOSTENIBLE PARA EL MUNICIPIO DE CIÉNAGA DE ORO


1. SITUACIÓN ACTUAL DE LA ZONA RURAL DE CIÉNAGA DE ORO


1.1. POBREZA RURAL


Además de tener el mayor número de habitantes del municipio de Ciénaga de Oro, la zona rural presenta los indicadores más preocupantes. Con una población rural de 38.156 que corresponde al 63,05% de la población total del municipio, se observa un avance significativo en la medición de la pobreza multidimensional en la zona rural que pasó del 94,5% en 2005 al 63,1% en 2018. Esto quiere decir que en la zona rural de Ciénaga de Oro hay aproximadamente 24.076 personas que viven en pobreza multidimensional, que es el triple de la población pobre de la cabecera municipal.


Figura 1. Medida de pobreza multidimensional municipal de Ciénaga de Oro.
Fuente: Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas. Censo Nacional de Población y Vivienda (CNPV 2018).

La Medida de Pobreza Multidimensional Municipal de Fuente Censal está conformada por cinco dimensiones: Condiciones educativas del hogar, condiciones de la niñez y la juventud, salud, trabajo y condiciones de la vivienda y acceso a servicios públicos domiciliarios. La dimensión trabajo tiene dos variables que reflejan la situación crítica de la población rural; la primera es la tasa de dependencia que se ubica en el 49,3% y, la segunda, es el trabajo informal que está en el 93,9%.

El índice de Necesidades Básicas Insatisfechas muestra a la zona rural con mayor valor que la urbana con el 42,06%, lo cual quiere decir que aproximadamente 17.575 personas tienen Necesidades Básicas Insatisfechas, mientras que en la cabecera urbana solo hay 6.408 personas aproximadamente (28,65%).

1.2. MICRORREGIONES PRODUCTIVAS


El territorio rural está diagnosticado en el Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT) mostrando tres (3) microrregiones productivas claramente identificadas:

Cuadro 1. Microrregiones productivas.
Microrregión
Veredas
Superficie estimada
Porcentaje
Hectáreas
I
Berástegui, Malagana, Bugre, La Draga, La Gran China, La Zorra, Los Cocos, Soledad, Los Mimbres, Las Palomas, Las Balsas, Las Palmas, El Higal, Puerto de La Cruz, Boca de Catabre, Punta de Yánez
36,27%
23.649,65
II
El Siglo, Egipto, El Salado, El Bobo, Venado Central, Los Copeles, Chupa Chupa, El Brujo, El Guáimaro, Las Palmitas, Rosa Vieja, La Sapera, Charcón, Torrente
22,39%
14.595,92
III
Pijiguayal, Las Piedras, El Templo, El Manglar, La Camarona, San Antonio del Táchira, Salguero, Noche Azul, Canta Gallo, El Curial, Barro Prieto, El Llano, La Arena, Aguas Vivas, Laguneta, Cascajal, La Barra, Pueblo Bonito, Santiago Pobre, La Lucha, La Saca, Medellín Rojo, Campo Bonito
37,53%
24.470,17
N.A.
Cabecera municipal y zona rural aledaña
3,81%
2.485,60
Total
100%
65.201,34
Fuente: Programa Agropecuario Municipal. UMATA. 2018.

Microrregión I: Comprende los corregimientos de Berástegui, Bugre, Los Mimbres y Punta de Yánez. Con suelos que provienen de material sedimentario o de tipo vertisoles, con arcillas expandibles 2:1, son suelos fértiles, de PH entre 6,0 y 7,8, con un potencial productivo excelente, donde además encontramos la mayoría de los elementos disponibles para las plantas. Son suelos profundos que pueden presentar problemas de compactación por el tipo de arcilla. Se recomienda mejorar las prácticas de manejo con el uso de maquinaria adecuada y arado de cincel para romper las capas compactas, además de mejorar su drenaje y realizar rotaciones de cultivos.

Esta microrregión ha sido la más desarrollada con amplias extensiones de tierras aptas para la agricultura comercial con cultivos transitorios y permanentes y también para la explotación de la ganadería extensiva con sustanciales avances en el desarrollo agropecuario e industrial. A continuación, están los cultivos que históricamente se han establecido en esta microrregión:

a) Berástegui: Maíz, algodón.
b) Los Cocos: Algodón.
c) Malagana: Maíz, algodón.
d) Los Mimbres: Maíz, algodón, yuca.
e) Bugre: Algodón, maíz, yuca.
f) Rico I: Maíz, algodón.
g) Rico II: Maíz, algodón.
h) El Higal: Arroz, ñame.

Microrregión II: Comprendida por los corregimientos de El Siglo y sus veredas aledañas. Presenta suelos de origen aluvial donde han ocurrido transformaciones acompañadas de meteorización severa y descomposición de roca madre, son suelos profundos y medianamente fértiles, con arcillas tipo 1: 1 y 2: 2, son oxisoles donde predomina la arena (arenosos, franco-arenosos, arenoso-franco y arenoso- arcillosos), su PH oscila entre 3,5 y 5,8, su fertilidad es baja ya que hay degradación y pérdida de elementos por la poca capacidad de absorción y retención de cationes. La materia orgánica está por debajo del 1%.

Tradicionalmente se han sembrado los siguientes cultivos:

a) El Salado: Yuca, maíz, arroz, maíz - yuca.

b) Los Copeles: Yuca, maíz, arroz, maíz - ñame.
c) El Siglo: Yuca, maíz, arroz, maíz - yuca.
d) Egipto: Yuca, maíz - yuca.
e) El Bobo: Yuca, maíz - ñame.

Cuenta con suelos superficiales semipesados, fertilidad moderada susceptibles a la erosión. También tiene el privilegio de ternes aguas subterráneas de muy buena calidad para el consumo humano, el riego y procesos industriales. Sus suelos son óptimos para la siembra de frutales, la horticultura, la yuca y la ganadería intensiva, entre otros.

Microrregión III: Comprendida por los corregimientos de Pijiguayal, San Antonio del Táchira, Laguneta, Santiago Pobre, Las Piedras, Campo Bonito, Las Palmitas y sus humedales aledaños. Se caracteriza por presentar suelos con material parental de tipo calcáreo, de origen sedimentario. Son suelos poco profundos, con PH que oscila entre 4,3 – 6,5. Es una zona con pendientes entre el 15 – 45%, predomina la arcilla 2:2 y 1:1. Son suelos livianos, medianamente fértiles, con poca capacidad de retención de nutrientes, muy susceptibles a la erosión por el tipo de pendientes. Esta microrregión requiere de un manejo adecuado para evitar el arrastre y la pérdida de materiales, esto se logra evitando la desprotección del suelo dejando siempre la cubierta vegetal de rastrojos y malezas, manejar siembras en tres bolillos, en terrazas, evitando las quemas y el exceso de agroquímicos.

Comprende los siguientes cultivos:

a) El Charcón: Maíz x ñame || yuca.

b) Las Piedras: Ñame, maíz, yuca, arroz, maíz - yuca, ñame - maíz, ñame - yuca.
c) Pijiguayal: Arroz, ñame, maíz x ñame || yuca.
d) El Llano: Yuca, maíz, ñame, arroz, ñame - yuca, maíz x ñame || yuca.
e) San Antonio del Táchira: Ñame, maíz, arroz, maíz - ñame.
f) Laguneta: Arroz, ñame, yuca, maíz - ñame, yuca - maíz.

Esta microrregión presenta una agricultura tradicional donde el uso de la maquinaria es poco y es una agricultura de autoconsumo. Su verdadera vocación principal es la producción forestal debido a las características físicas del terreno, ya que son tierras de colina que en su mayoría están ocupadas en ganadería extensiva. También es rica en calizas semiexplotadas y carbón sin explotar. En sus serranías nacen los principales arroyos que bañan al territorio y vierten sus aguas a las cuencas de los ríos Sinú y San Jorge, también tiene una amplia zona de humedales en los límites con el municipio de San Carlos.

Como es evidente las microrregiones II y III presentan la modalidad de cultivos en asocios y cultivos múltiples en algunas de sus veredas y corregimientos descritas anteriormente. También se puede decir que la modalidad de cultivos asociados en la actualidad se ha disminuido.


1.3.  USOS DEL SUELO RURAL


El Cuadro 2 muestra la vocación del suelo rural de Ciénaga de Oro.

Cuadro 2. Uso potencial del suelo.
Uso potencial
Área (Ha)
Porcentaje
Producción Forestal Protección
19.218,50
29,48%
Agrícola
16.188,62
24,83%
Pecuario
14.190,85
21,76%
Recuperación
11.972,19
18,36%
Protección
1.679,21
2,58%
Silvopastoril
1.609,39
2,47%
Urbano
342,58
0,53%
Total
65.201,34
100,00%
Fuente: Municipio de Ciénaga de Oro. Plan Básico de Ordenamiento Territorial.

En primer lugar, están los suelos con vocación de producción forestal protección que tienen limitaciones muy severas cuyo uso primordial sería el de bosques y tierras de reserva, aunque en ellos se puede desarrollar una ganadería no intensiva. Corresponden principalmente a la clase VI. Se localizan principalmente en los corregimientos de Santiago Pobre, Laguneta, Pijiguayal, Las Piedras, Campo Bonito y San Antonio del Táchira con una superficie aproximada de 19.218,50 hectáreas, equivalentes a un 29,48% del territorio municipal.

Las tierras que presentan un potencial agrícola, en primera instancia se clasifican agrológicamente dentro de las Clases II, III y IV de la clasificación del IGAC. En consecuencia, los cultivos a desarrollar deberían ser permanentes y anuales. Conforman esta área las cuencas del Río Sinú, en los corregimientos de El Siglo, Punta de Yánez, Los Mimbres, Bugre, Berástegui, Laguneta y Santiago Pobre, con un área de 16.188,62 hectáreas, equivalentes a un 24,83% del área municipal.

Los suelos de vocación pecuaria corresponden a la Clase VI, con un potencial para cultivos permanentes que pueden producir una cobertura similar a los bosques. Los suelos de clase V que, si bien presentan riesgo de erosión, son apropiados principalmente para pastos. Se localizan principalmente hacia los corregimientos de El Siglo, Las Palmitas, Pijiguayal, Laguneta y Santiago Pobre, con una superficie de 14.190,85 hectáreas, que corresponden a un 21,76% del municipio.

Los suelos de recuperación son aquellos que deben ser restituidos para llevarlos a su condición inicial, que en su mayor parte corresponde a ciénagas y humedales. Esta área se encuentra comprendida en una gran parte por la Cuenca del Caño de Aguas Prietas, y los corregimientos de Berástegui, Bugre, Los Mimbres y Punta de Yánez con área aproximada de 11.972,19 hectáreas que corresponden a un 18,36% del municipio.

El suelo con vocación de protección corresponde a un potencial de áreas silvestres protegidas o a proteger, necesarias para la educación ambiental, el ecoturismo, la investigación científica y el paisajismo. Pertenecen a la Clase VII. Las limitaciones que presentan excluyen todo uso agropecuario e incluso para la producción de plantas comerciales. Ocupan áreas que se localizan en su gran mayoría en la Cuenca del Río Sinú y en el Caño de Aguas Prietas, con una superficie de 1.679,21 hectáreas, equivalente a un 2,58% del área municipal.

La vocación silvopastoril es una opción de producción pecuaria que involucra la presencia de plantas leñosas perennes (árboles o arbustos), interactuando con los componentes tradicionales (forrajeras herbáceas y animales) y todos ellos están bajo un sistema de manejo integral. Se podrían establecer estos sistemas en suelos de clases V y VI. Ocupan una superficie aproximada de 1.609,39 hectáreas, equivalentes a un 2,47%.

El uso actual del suelo rural se observa en el Cuadro 3:

Cuadro 3. Uso actual del suelo.

Uso actual
Área (Ha)
Porcentaje
Ganadería Extensiva
45.319,18
69,51%
Protección
11.155,63
17,11%
Agricultura Comercial Tecnificada
4.966,94
7,62%
Extracción Forestal Selectiva
2.419,33
3,71%
Pesca de Subsistencia
856,44
1,31%
Protección de Humedales y Fauna
141,25
0,22%
Urbano
342,58
0,53%
Total
65.201,34
100,00%
Fuente: Municipio de Ciénaga de Oro. Plan Básico de Ordenamiento Territorial.

La mayor superficie del suelo rural la ocupa la ganadería extensiva tradicional, que se presenta principalmente en suelos con cobertura de pastos y se desarrolla en terrenos de diferentes características con infraestructura vial desarrollada. Los pastos utilizados son generalmente praderas introducidas de baja productividad, la inversión diferente a ganado es baja y se limita a levantar algún tipo de infraestructura (cercado del terreno, levantamiento de vivienda, construcción de corrales), la nutrición animal se da generalmente en el pastoreo libre. Las prácticas de manejo se reducen al control periódico de malezas y la aplicación de algunas vacunas, la capacidad de carga de este sistema se calcula en 1,22 para el municipio de Ciénaga de Oro, según el Diagnóstico Integral del Territorio Departamental del Plan de Ordenamiento Departamental de Córdoba.

El área de uso de esta actividad corresponde al área de pastos manejados más una parte de zonas arbustales, ambas incluidas en el estudio de cobertura, lo cual representa un área total de 45.319,18 hectáreas dedicadas a la ganadería equivalente al 69,51% del área municipal.

El suelo dedicado a uso de protección se presenta en zonas de pendiente y a lado y lado de las corrientes naturales existentes en el municipio. Esta unidad representa un área de aproximadamente 11.155,63 hectáreas que equivalen a un 17,11 % con relación al área municipal.

La agricultura comercial tecnificada es la labor de cultivo que se realiza principalmente en las llanuras aluviales o en áreas que tienen suelos de buena calidad natural. Se desarrolla en monocultivos, altamente tecnificado que se rotan durante el año, de acuerdo a la disponibilidad de agua. Se caracteriza por su exigencia en inversiones de capital (orientadas a superar las limitaciones bióticas – ­abióticas del medio con el fin de aumentar rendimientos). En este sistema se pueden separar dos grandes subsistemas que se definen de acuerdo a la exigencia o no de condiciones de humedad en el cultivo: Agricultura mecanizada de riego y agricultura mecanizada sin riego. Representa un área de 4.966,94 hectáreas, equivalentes al 7,62% del área municipal.

El bosque presente para la Extracción Forestal selectiva se encuentra degradado, debido a la intervención antrópica que ha ocasionado la disminución de la riqueza florística y estructural o bien puede corresponder en algunas zonas, a sucesiones vegetales antiguas. El uso actual de extracción forestal selectiva se da en zonas de bosques natural donde se permite la extracción (maderas) de algunas especies en forma racional y con características específicas predefinidas como tamaño, diámetro, ubicación, entre otras. Este uso se ejerce en áreas arbustales y áreas en bosque secundario, esta unidad representa un área de 2.419,33 hectáreas que equivalen al 3,71% con relación al área municipal.

La pesca de subsistencia y la piscicultura son los usos que se ejercen sobre aguas superficiales y a través del establecimiento de estanques piscícolas, dedicadas al levante y engorde de peces (Tilapia, Bocachico, y Cachama, entre otras especies), con el fin de comercializarlo en los mercados locales y autoconsumo. Estos usos se realizan en un área de 856,44 hectáreas equivalente al 1,31% con relación al área del Municipio.

La protección de humedales y fauna está relacionada con el principal uso que se les da a las zonas de amortiguamiento hídrico, que en épocas lluviosas se inundan, o tienen limitaciones porque el nivel freático está muy cerca de la superficie o por encima de ésta, lo cual produce una vegetación característica de la zona, que sirve como hábitat de especies faunísticas. Esta unidad cubre una superficie de 141,25 hectáreas equivalentes a un 0,22% del territorio municipal.

Con fundamento en la vocación y el uso actual del suelo rural, se generan conflictos por uso del suelo por la existencia de incompatibilidades o antagonismos significativos entre la oferta y la demanda. Hace referencia a la forma como las explotaciones inadecuadas de los recursos han afectado el sistema natural y, por consiguiente, los problemas que afectan no solamente a la comunidad rural, sino a su medio y al buen desarrollo y producción de las actividades.

Las zonas en conflicto por usos del suelo rural determinadas por el PBOT a partir del cruce de demanda (uso actual) y oferta (uso potencial), permitió identificar varias categorías que se resumen en el Cuadro 4.


Cuadro 4. Conflictos por uso del suelo.
Uso potencial
Uso actual
Conflicto
Área (Ha)
Porcentaje
Agrícola
Ganadería Extensiva
Uso inadecuado alto
13.470,06
20,6592%
Producción Forestal Protección
Ganadería Extensiva
Uso inadecuado alto
8.759,20
13,4341%
Protección
Agricultura Comercial Tecnificada
Uso inadecuado alto
318,76
0,4889%
Protección
Ganadería Extensiva
Uso inadecuado alto
405,71
0,6222%
Recuperación
Agricultura Comercial Tecnificada
Uso inadecuado alto
3.090,16
4,7394%
Recuperación
Ganadería Extensiva
Uso inadecuado alto
7.798,26
11,9603%
Subtotal uso inadecuado alto
33.842,15
51,90%
Protección
Extracción Forestal Selectiva
Uso inadecuado medio
5,06
0,0078%
Recuperación
Extracción Forestal Selectiva
Uso inadecuado medio
158,27
0,2427%
Subtotal uso inadecuado medio
163,33
0,25%
Agrícola
Extracción Forestal Selectiva
Uso inadecuado bajo
49,15
0,0754%
Pecuario
Extracción Forestal Selectiva
Uso inadecuado bajo
96,06
0,1473%
Subtotal uso inadecuado bajo
145,20
0,22%
Agrícola
Agricultura Comercial Tecnificada
Uso adecuado - Sin conflicto
1.558,02
2,3895%
Agrícola
Pesca de Subsistencia
Uso adecuado - Sin conflicto
0,10
0,0002%
Agrícola
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
1.108,95
1,7008%
Agrícola
Protección de Humedales y Fauna
Uso adecuado - Sin conflicto
2,34
0,0036%
Pecuario
Ganadería Extensiva
Uso adecuado - Sin conflicto
13.383,94
20,5271%
Pecuario
Pesca de Subsistencia
Uso adecuado - Sin conflicto
0,11
0,0002%
Pecuario
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
710,55
1,0898%
Pecuario
Protección de Humedales y Fauna
Uso adecuado - Sin conflicto
0,20
0,0003%
Producción Forestal Protección
Extracción Forestal Selectiva
Uso adecuado - Sin conflicto
2.110,79
3,2373%
Producción Forestal Protección
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
8.348,50
12,8042%
Protección
Pesca de Subsistencia
Uso adecuado - Sin conflicto
806,51
1,2370%
Protección
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
26,93
0,0413%
Protección
Protección de Humedales y Fauna
Uso adecuado - Sin conflicto
116,24
0,1783%
Recuperación
Pesca de Subsistencia
Uso adecuado - Sin conflicto
49,72
0,0763%
Recuperación
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
853,32
1,3087%
Recuperación
Protección de Humedales y Fauna
Uso adecuado - Sin conflicto
22,47
0,0345%
Silvopastoril
Ganadería Extensiva
Uso adecuado - Sin conflicto
1.502,02
2,3037%
Silvopastoril
Protección
Uso adecuado - Sin conflicto
107,38
0,1647%
Urbano
Urbano
Uso adecuado - Sin conflicto
342,58
0,5254%
Subtotal uso adecuado - Sin conflicto
31.050,66
47,62%
Total
65.201,34
100%
Fuente: Municipio de Ciénaga de Oro. Plan Básico de Ordenamiento Territorial.


1.3.1. Conflictos por uso inadecuado alto


Se presenta este tipo de conflicto cuando el uso actual es de tierras dedicadas a la ganadería extensiva en suelos con aptitud protectora-productora, de recuperación o protección, agricultura o suelo urbano; o cuando siendo usado un suelo como urbano, su aptitud es agrícola.

Esta área comprende 33.842,15 hectáreas, correspondiente al 51,90% del área municipal. Se observa principalmente en los corregimientos de Berástegui, Bugre, Los Mimbres, Punta de Yánez y El Siglo.

1.3.2. Conflictos por uso inadecuado medio


Se presenta este tipo de conflicto cuando el uso actual es de extracción forestal selectiva y el uso potencial es de protección o recuperación. Esta área comprende 163,33 hectáreas, equivalente al 0,25% del área del municipio. Se da principalmente en el corregimiento de Las Palmitas.

1.3.3. Conflictos por uso inadecuado bajo


Se presenta este tipo de conflicto cuando el uso actual del suelo es extracción forestal selectiva en suelos con aptitud agrícola o pecuaria. Esta área comprende 145,20 hectáreas, correspondiente al 0,22% del área municipal. También se da en el corregimiento de Las Palmitas y en El Siglo.

1.3.4. Uso adecuado (sin conflicto)


Se presenta en los corregimientos de El Siglo, Las Palmitas, San Antonio del Táchira, Pijiguayal, Las Piedras, Campo Bonito, Laguneta y Santiago Pobre, en una superficie aproximada de 31.050,66 hectáreas que tienen uso adecuado de los suelos, que corresponde a un 47,62% del área municipal.

1.3.4.1. Uso adecuado agrícola


Corresponde a las áreas donde el uso actual son cultivos tecnificados o no y la aptitud del suelo es agrícola; se presenta en 1.556,81 hectáreas, equivalente al 2,38% del área municipal.

1.3.4.2. Uso adecuado forestal


Corresponde a las áreas, donde el uso actual es extracción forestal selectiva y la aptitud o uso potencial del suelo es protección forestal producción. Se presenta en 2.116,62 hectáreas, equivalente al 3,23% del total del municipio.

1.3.4.3. Uso adecuado silvopastoril


Corresponde a las áreas donde el uso actual tiene concordancia con el uso potencial, en términos generales se presenta en el municipio en donde el uso actual es ganadería extensiva y el uso potencial del suelo es Silvopastoril. Esta área contabiliza un total de 1.502,02 hectáreas, equivalente a 2,29% del área municipal.

1.3.4.4. Uso adecuado pesca de subsistencia y piscicultura


Se presenta en áreas en donde el uso actual es pesca de subsistencia y piscicultura y el uso potencial es de protección, agrícola o pecuario. Esta área posee 857,87 hectáreas, equivalente a 1,31% del territorio municipal.

1.3.4.5. Uso adecuado protección


Se presenta en áreas donde el uso actual es tipo protector y el uso potencial es Silvopastoril, pecuario, recuperación o protección. Esta área tiene 11.182.11 hectáreas, equivalente a 17,08% del total municipal.

1.3.4.6. Uso adecuado urbano


Corresponde a las áreas donde el uso actual es Urbano y el uso potencial del suelo es urbano. Esta área tiene 345,87 hectáreas, equivalente a 0,53% del total municipal.

1.4. DISTRIBUCIÓN DE LOS PREDIOS RURALES


En el Cuadro 5 se observa que la zona rural de Ciénaga de Oro tiene un total de 6.706 predios.

Cuadro 5. Número de predios rurales según rangos de tamaño.
Fuente: Centro Estratégico LIDERES. Febrero de 2020.

El mayor número de predios de la zona rural orense se encuentra en el rango de menos de 5 hectáreas, con un porcentaje de 60,92% de los 6.706; luego están los predios entre 5,1 y 10 hectáreas, que representan el 16,64% del total; los predios entre 10,1 y 15 hectáreas equivalen al 8,14%; los que están en el rango de 15,1 a 20 hectáreas corresponden al 3,53%; los que se encuentran entre 20,1 y 25 hectáreas representan el 2,76% del total de predios rurales; el número de predios que se ubica en el rango de 25,1 a 30 hectáreas equivale al 1,45%; los que están entre 30,1 y 35 hectáreas representan el 1,24%; el número de predios entre 35,1 y 40 hectáreas tiene el 0,88% de los predios rurales; los que están en el rango de 40,1 a 45 hectáreas corresponden al 0,58%; los predios entre 45,1 y 50 hectáreas equivalen al 0,61%; el número de predios con más de 50 hectáreas representan el 3,25% de los 6.706 predios rurales.

1.5. ACTIVIDAD AGRÍCOLA


El municipio para el año 2017 sembró 6.506 hectáreas, de las cuales cosechó 5.793 hectáreas. Con una producción de 53.277,1 ton/año, solo el 29,6% corresponde a una agricultura tradicional representada en los cultivos de maíz tradicional, hortalizas, frijol y ñame. Vista la situación actual en este sector se puede concluir que Ciénaga de Oro no produce los productos necesarios para satisfacer la demanda de sus habitantes, razón por la que se traen productos de otros municipios del departamento y del país.

Para el año 2018, según estadísticas de la Secretaría de Desarrollo Económico y Agroindustrial de la Gobernación de Córdoba, el área sembrada, cosechada, rendimiento, producción, número de explotaciones agrícolas, entre otros, son los que se muestran en el siguiente cuadro y en la Figura 2:

Cuadro 6. Matriz de cultivos agrícolas del municipio. Año 2018.
Fuente: Gobernación de Córdoba. Secretaría de Desarrollo Económico y Agroindustrial. 2018.

Figura 2. Cultivos agrícolas del municipio. Año 2018.
Fuente: Gobernación de Córdoba. Secretaría de Desarrollo Económico y Agroindustrial. 2018. Elaboró: Centro Estratégico LIDERES. Febrero de 2020.

Como se puede observar, la actividad agrícola municipal se basa en cultivos transitorios (maíz, algodón, arroz, hortalizas, fríjol y patilla), anuales (yuca y ñame) y permanentes (plátano, caña panelera, cacao, maracuyá, naranja y palma de aceite); sin embargo, éstos últimos tienen poca representación dentro de la matriz productiva del campo orense. Aunque es la actividad económica que ocupa a la mayor cantidad de pobladores en el Municipio, este sector presenta un grado muy bajo de industrialización y de tecnificación y un mercadeo reducido, lo cual lo hace débil y poco desarrollo, al cual se le suma el mal estado de las vías en épocas de lluvia, el desplazamiento de las tierras de vocación agrícola por parte de la ganadería extensiva y la falta de centros de acopio. Los cultivos perennes como el coco, el mango y la guayaba, no presentan un área definida y se dan más que todo como cultivos de patio en los diferentes corregimientos, veredas y caseríos. No se ven reflejados en los reportes gubernamentales y, en consecuencia, se encuentran huérfanos del apoyo estatal.

2.  PROPUESTA DE DESARROLLO RURAL


Si partimos de la premisa que a mayor diversidad de cultivos hay mayor capacidad del ente territorial para adaptarse a la variabilidad y al cambio climático, teniendo en cuenta que una mayor diversidad de cultivos brinda mayor resistencia frente a enfermedades y plagas, genera más opciones de mercado y de generación de empleo, contribuye a la disminución de la pobreza y la pobreza extrema, ayuda a la reducción de gases de efecto invernadero, permite la conservación genética de especies autóctonas, fomenta la aplicación de buenas prácticas agropecuarias, involucra mayores capacidades técnicas, promueve mejores inversiones, permite la implementación de conocimientos y prácticas culturales diversas; entonces se puede concluir que además de ser importante, es urgente implementar políticas locales acordes con las políticas nacionales y mundiales que reactiven el desarrollo rural para garantizar la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza.


En ese orden de ideas, se sugiere que el Plan de Desarrollo Municipal 2020 – 2023 del Municipio de Ciénaga de Oro formule un Programa de Desarrollo Rural Sostenible que esté articulado con la Agenda de Desarrollo Global 2030, Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Mundiales, que son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. Son diecisiete (17) objetivos que se basan en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero incluyen esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia, entre otras prioridades.

De igual forma, el Programa de Desarrollo Rural Sostenible propuesto debe estar enmarcado dentro de la “Estrategia para la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Colombia” definida por el Consejo Nacional de Política Económica y Social mediante el Documento CONPES 3918 del 15 de marzo de 2018, con dieciséis (16) grandes apuestas que estimularán el cumplimiento de las 169 metas de los ODS, además de la designación de 30 entidades nacionales encargadas de liderar las acciones que hasta el año 2030 marcarán la ruta del desarrollo social y económico de los colombianos en armonía con el medio ambiente.

El Centro Estratégico LIDERES “Libertad para el Desarrollo de Regiones Sostenibles” ha tenido en cuenta y ha incorporado los ODS en esta propuesta, así como también las metas establecidas en el documento CONPES 3918, como se muestra en el siguiente cuadro:



Cuadro 7. Metas del Programa de Desarrollo Rural Sostenible.
Fuente: Centro Estratégico LIDERES. Febrero de 2018.

La propuesta denominada Programa de Desarrollo Rural Sostenible se sintetiza así:

1) Nombre: Programa de Desarrollo Rural Sostenible.
2) Objetivo: Incrementar el área sembrada y la competitividad de los cultivos mediante la industrialización.
3) Proyectos:
a) Fomento e industrialización de los cultivos permanentes (coco y mango).
b) Fortalecimiento de cultivos forestales y de la industria de la madera.
c) Fomento e industrialización de los cultivos transitorios y anuales (maíz, algodón, arroz, hortalizas, fríjol, patilla, yuca, ñame, papaya, ahuyama).
d) Fomento del cultivo de caña flecha y sus subproductos.
e) Fomento de la piscicultura.
e) Formalización de la propiedad rural.
f) Recuperación y conservación del Caño Aguas Prietas.
g) Recuperación y conservación de ciénagas y humedales.