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domingo, 10 de septiembre de 2017

EL VICARIO DE CRISTO EN LA TIERRA

Considero que inspirado por la visita a Colombia del máximo jerarca de la religión católica, un amigo muy experimentado y bastante estructurado, mientras almorzábamos, me dijo: Orlando, los católicos tienen un líder máximo que es el que los manda en todos los países del mundo, ¿los cristianos o evangélicos tienen algún líder que haga lo mismo?.

Esta es una de las diferencias cruciales entre el cristianismo protestante y el catolicismo, que hiere muchas susceptibilidades, pero el ambiente era tan ameno y la conversación fue tan respetuosa que pudimos compartir acerca de este tema sin que nadie se sintiera ofendido o discriminado por sus creencias. A continuación quiero compartir con quienes leen mis publicaciones algo de lo que compartí con este amigo. Espero que sea leído con el mismo respeto y consideración con el cual lo escribo.

Martín Lutero y los demás reformadores nunca tuvieron la intención de dividir a la iglesia, sino que esperaban que esta volviera a los principios bíblicos con los cuales fue fundada por Jesucristo, los cuales se resumen en lo que se denominó como las 5 solas de la Reforma (ver <http://integridadysabiduria.org/las-5-solas-de-la-reforma/>):

1)    Sola Scriptura: La Palabra de Dios es la máxima autoridad en materia de fe y práctica. Por tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).
2)    Solus Christus: La salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios (Hechos 4:12).
3)    Sola Gratia: La salvación es un don de Dios. Por tanto, es algo que el pecador recibe de forma inmerecida basada en los méritos de Cristo alcanzados durante su vida, muerte y resurrección (Efesios 2:8).
4)    Sola Fide: La salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Aquel que murió por nosotros, excluyendo la posibilidad de que nuestras obras puedan contribuir (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28).
5)    Soli Deo Gloria: El propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios; poner de manifiesto las excelencias o virtudes de su carácter (Efesios 1:4-6; 1 Pedro 2:9).

Como respuesta a la Reforma Protestante, el máximo jefe del catolicismo, el italiano Alessandro Farnese, conocido como Paulo III, convocó al Concilio de Trento el cual se desarrolló entre 1545 y 1563 y entre sus conclusiones estableció que las fuentes de la fe son las sagradas escrituras y la tradición de la Iglesia y que solo esta última debe interpretar a las primeras. De hecho, el actual máximo jerarca de los católicos Jorge Bergoglio (Francisco) el día 12 de Abril de 2013 en su discurso dirigido a los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica citó al Concilio Vaticano II, que a su vez hizo referencia al Concilio de Trento, diciendo “Todo lo dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios” (Tomado de: <https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/april/documents/papa-francesco_20130412_commissione-biblica.html>), lo cual va en clara contradicción con la “Sola Scriptura” propuesta por la Reforma.

Con fundamento en lo anterior, le dije a mi amigo, que los cristianos se remiten a la Biblia para saber quién es el máximo representante de Cristo en la Tierra:

Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes” (Juan 14:15-17).

Pero les digo la verdad: es mejor para ustedes que yo me vaya. Porque si no me voy, el Defensor no vendrá para estar con ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré. Cuando él venga, mostrará claramente a la gente del mundo quién es pecador, quién es inocente, y quién recibe el juicio de Dios” (Juan 16:7-8).

Cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que dirá todo lo que oiga, y les hará saber las cosas que van a suceder. Él mostrará mi gloria, porque recibirá de lo que es mío y se lo dará a conocer a ustedes. Todo lo que el Padre tiene, es mío también; por eso dije que el Espíritu recibirá de lo que es mío y se lo dará a conocer a ustedes” (Juan 16:12-15).

Jesús les contestó:
—No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.” (Hechos 1:7-8)

Hay muchas más referencias bíblicas que citan a Jesucristo diciendo que su sucesor es el Espíritu Santo. En este punto mi amigo citó la Biblia para decirme que el mismo Cristo dijo que Pedro sería su sucesor:

Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo” (Mateo 16:18-19).

Mi respuesta fue muy clara y respetuosa resaltando que esta es una de las grandes diferencias entre católicos y cristianos protestantes: Lo que se cree que quiso decir Cristo con relación al papel de Pedro como máximo jerarca de la iglesia. ¿En realidad el Maestro quiso dar a entender que sería en Pedro sobre quien se construiría la iglesia cristiana? Miremos el contexto de esa declaración hecha por el Señor Jesús:

Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos:
—¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
Ellos contestaron:
—Algunos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros dicen que Jeremías o algún otro profeta.
—Y ustedes, ¿quién dicen que soy? —les preguntó.
Simón Pedro le respondió:
Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.
Entonces Jesús le dijo:
—Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no lo conociste por medios humanos, sino porque te lo reveló mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra voy a construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo.
Luego Jesús ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías” (Mateo 16:13-20).

¿Se estaría refiriendo Jesús a la declaración de Pedro que, siendo judío, reconoció a Jesús como el Mesías a diferencia de muchos otros judíos que lo rechazaron y que hasta el día de hoy siguen esperando al Mesías? ¿Qué sentido tiene fundar la iglesia cristiana sobre un hombre pusilánime que frente a la intimidación de sus contradictores negaría al Maestro en tres ocasiones y no en el mismo Mesías?. Veamos qué dijo el propio Pedro con relación a que él es la piedra sobre la cual se construiría la Iglesia:

Acérquense, pues, al Señor, la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y de mucho valor. De esta manera, Dios hará de ustedes, como de piedras vivas, un templo espiritual, un sacerdocio santo, que por medio de Jesucristo ofrezca sacrificios espirituales, agradables a Dios. Por eso también dice la Escritura: “Yo pongo en Sión una piedra que es la piedra principal, escogida y muy valiosa; el que confíe en ella no quedará defraudado.”
Para ustedes, que creen, esa piedra es de mucho valor; pero para los que no creen se cumple lo que dice la Escritura: “La piedra que los constructores despreciaron, se ha convertido en la piedra principal.”
Y también esto otro: “Una roca, una piedra con la cual tropezarán.” Pues ellos tropiezan al no hacer caso del mensaje: ése es su merecido.” (1 Pedro 2:4-8).

Terminando el almuerzo le pregunté a mi amigo: ¿Cómo cree usted que hace un pastor campesino, muy criticado porque no tiene títulos, para predicar en el sur de Córdoba en territorios donde usted y yo sabemos que no llega nadie más, o en Africa, o los misioneros en Asia (donde son perseguidos hasta darles muerte) para enseñar los principios cristianos de tal forma que exista unidad en el mensaje sin que tengan a un máximo jerarca que les señale qué es lo que pueden y que no pueden enseñar?. A esto mi amigo levantó el dedo índice de su mano derecha señalando al cielo. Ahí terminó nuestra conversación con el compromiso de retomarla en otra ocasión.

Efectivamente, lo que hace que hombres pusilánimes y poco preparados como Pedro tomen las llaves del reino de los cielos y se atrevan a abrirles la puerta de la salvación eterna a los no creyentes a través de la predicación es el Vicario de Cristo: El Espíritu Santo, el cual vino sobre los creyentes que lo esperaban en el aposento alto en Jerusalén, en medio de la Fiesta Judía de Pentecostés.

Para concluir, queda claro que para la religión católica el vicario de Cristo en la Tierra es el Papa, mientras que para los cristianos protestantes lo es el Espíritu Santo y así lo dijo Charles Spurgeon, conocido como el “príncipe de los predicadores” en el Siglo XIX, en uno de sus sermones titulado “El Consolador”: ““Les enviaré otro maestro”. Jesucristo fue el maestro oficial de Sus santos mientras estuvo en la tierra. A nadie llamaron Rabí excepto a Cristo. No se sentaron a los pies de ningún hombre para aprender sus doctrinas, sino que las recibieron directas de labios de Aquel de quien se dijo: “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” “Y ahora”, -dice Él- “cuando me vaya, ¿dónde podrán encontrar al gran maestro infalible? ¿Les habré de constituir a un Papa en Roma, a quien acudirán, y quien será su oráculo infalible? ¿Les daré los concilios de la iglesia que tendrán por fin decidir todos los puntos intrincados?” Cristo no dijo tal cosa. “Yo soy el Paráclito o el Maestro infalible, y cuando me vaya, les enviaré otro maestro y Él será la persona que ha de explicarles la Escritura; Él será el oráculo de Dios con autoridad que pondrá en claro todas las cosas oscuras, develará los misterios, desenredará todos los nudos de la Revelación y les hará entender aquello no podrían descubrir, a no ser por Su influencia.” (Tomado de: <http://www.spurgeon.com.mx/sermon5.html>).


Fue la influencia del Espíritu Santo la que fortaleció a Martín Lutero cuando el poder papal y el poder del emperador le exigieron retractarse de sus enseñanzas: “Si no se me convence mediante testimonios de la Escritura y claros argumentos de la razón - porque no le creo ni al papa ni a los concilios ya que está demostrado que a menudo han errado, contradiciéndose a si mismos -, por los textos de la Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la palabra de Dios. Por eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable. ¡Dios me ayude, amén!” (Tomado de: <http://www.luther.de/es/legenden/ws.html>).

lunes, 27 de abril de 2015

RETOS DE LOS NUEVOS GESTORES PÚBLICOS


Mahatma Gandhi dijo que “La Tierra tiene recursos para saciar las necesidades de todos, pero no la codicia de unos pocos” y eso más allá de justificar el problema de la gestión pública desde el punto de vista ético y moral también se explica una deficiencia administrativa y gerencial. Esa crisis gerencial presenta grandes retos para las nuevas generaciones de gestores públicos que deben estar preparados, no solo desde el punto de vista ético, sino también desde el punto de vista académico con unas bases de conocimiento que puedan ser aplicables frente a las exigencias de la administración pública actual.

La Nueva Gestión Pública (NGP) surge como un nuevo paradigma que intenta cambiar el modelo burocrático por uno gerencial, con el fin de que el ciudadano sienta que sus necesidades son satisfechas de una manera eficiente y eficaz.

En el presente documento se busca hacer una breve descripción y presentar un punto de vista sobre algunos conceptos que están relacionados con este nuevo paradigma, como son: Nueva Gestión Pública (NGP), Administración Burocrática, Enfoque Privado y Pensamiento Económico Neoclásico.

NUEVA GESTIÓN PÚBLICA (NGP)

La NGP es una propuesta que surgió en el último cuarto del siglo pasado cuyo planteamiento es que exista un enfoque privado en lo público que persiga una mayor productividad colectiva, ya que debe existir una corresponsabilidad entre los ciudadanos y los funcionarios del Estado con el objetivo de satisfacer las necesidades de los primeros. Esa satisfacción es el mejor indicador para medir resultados en la NGP.

La NGP tiene un enfoque hacia el logro de los resultados a través de la ejecución de distintos procesos dentro de la entidad estatal.

ADMINISTRACIÓN BUROCRÁTICA

La práctica de la administración pública burocrática se basa en la gestión de una entidad estatal regulada por normas que establecen un orden jerárquico para distribuir y gestionar responsabilidades; este modelo burocrático se fortalece por medio del clientelismo, ya que le da una excesiva influencia o poder a los funcionarios de alto rango sobre sus subalternos; esa situación conlleva a que se presente una gestión ineficiente por causa de una cantidad de trámites innecesarios y de la rigidez de una gran cantidad de formalidades superfluas, que llevan al ciudadano al desánimo y a la insatisfacción, sobre todo cuando es enviado de un funcionario a otro sin lograr resultados que suplan sus necesidades.

ENFOQUE PRIVADO

El sector privado siempre ha sido criticado porque privilegia la rentabilidad o se enfoca en lo lucrativo, siendo esa una de sus virtudes; sin embargo, cuando en el sector público se habla de desarrollo sostenible ¿cómo puede lograrse esa sostenibilidad de las entidades estatales sino hay un enfoque lucrativo en las mismas? Este es otro de los retos que enfrentan los nuevos gestores públicos, ya que deben lograr que el ciudadano, a quien desde el enfoque privado en la gestión pública se le debe mirar como un cliente y que se le debe brindar una atención que le muestre resultados para que se sienta a gusto.

No es un secreto que aquellas empresas públicas que buscan la satisfacción del ciudadano- cliente son percibidas como las mejores y gozan de una buena imagen gracias a que aplican ese enfoque privado lucrativo.

PENSAMIENTO ECONÓMICO NEOCLÁSICO

El pensamiento económico neoclásico busca que los escasos recursos de que disponga una organización sean asignados y usados de tal forma que puedan optimizarse para resolver necesidades. Este pensamiento se originó con el objeto de administrar bien aunque exista escasez de recursos, que es una de las principales características que identifica a los entes territoriales colombianos y en general a la América Latina. El nuevo gestor público debe prepararse entonces para administrar escasez en un tiempo donde las nuevas generaciones reclaman resultados por parte del Estado.

En síntesis, los nuevos gestores públicos no solo tienen el reto de actuar bajo principios éticos y morales en medio de una generación que privilegia la corrupción, sino que también deben estar preparados con una formación que les facilite hacer la transición desde un modelo burocrático y clientelista hacia uno que busque resultados satisfactorios para las comunidades a través de la aplicación de un modelo gerencial fundamentado en pensamientos económicos que permitan que el desarrollo sea sostenible aun cuando exista escasez de recursos, aunque en realidad lo que hay es concentración de riquezas en pocas manos, de acuerdo con la cita de Gandhi con la cual se le dio inicio al presente documento.

lunes, 11 de marzo de 2013

¿QUÉ DÍA RESUCITÓ EL SEÑOR JESUCRISTO?



En el arraigo popular existe la creencia de que Jesucristo entró a Jerusalén sobre un pollino un domingo, también se dice que fue arrestado la noche de un jueves, fue crucificado la tarde de un viernes y resucitó la madrugada de un domingo; pero ¿qué tan fieles a las Sagradas Escrituras son estas enseñanzas? ¿Presenta contradicciones la Biblia en este tema? A continuación se hará un intento de darles respuesta a estos interrogantes.



LA SEÑAL DE JONÁS



En el evangelio según Mateo se encuentra un relato en el que los fariseos le pedían a Jesús que les diera una señal de que Él era el Mesías enviado por Dios. La respuesta dada por el Señor a esta petición fue la siguiente: “Jesús les contestó: Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás. Pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra” (Mateo 12:39-40).



Si se cuentan los días y las noches entre la tarde del viernes y la madrugada del domingo, que según se cree fue cuando murió y resucitó Jesús, no se obtienen los tres días y las tres noches como señal de la que habló el propio Señor Jesús de acuerdo con lo consignado por Mateo.



Muchos han tratado de dar una respuesta razonable a esta supuesta imprecisión bíblica sosteniendo que los judíos acostumbraban a contar como un día completo cualquier parte del mismo, de acuerdo con algunos comentarios que aparecen en el Talmud Babilónico y en el Talmud de Jerusalén, por lo que de esa manera se obtendrían los tres días y tres noches del viernes, sábado y domingo; sin embargo, surge una interesante inquietud al confrontar lo escrito por Marcos y Lucas con relación al día en que las mujeres compraron los perfumes y ungüentos para preparar el cuerpo de Jesús en el sepulcro.



Marcos 16: 1-2
Lucas 23:56, 24:1
Pasado el sábado, María Magdalena, María la madre de Santiago, y Salomé, compraron perfumes para perfumar el cuerpo de Jesús. Y el primer día de la semana fueron al sepulcro muy temprano, apenas salido el sol,
Cuando volvieron a casa, prepararon perfumes y ungüentos.
Las mujeres descansaron el sábado, conforme al mandamiento, pero el primer día de la semana regresaron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado.



¿Ellas compraron los perfumes y ungüentos antes o después del séptimo día? De acuerdo con Marcos lo hicieron una vez que había pasado el sábado, pues en día de reposo no podían ni comprar ni vender, pero Lucas dice que los prepararon cuando volvieron a casa y descansaron el día reposo. ¿Se contradicen estos dos autores bíblicos? ¿Existen otros detalles en la Biblia que los exégetas han pasado por alto?.



CUMPLIMIENTO DE LOS TIEMPOS



El rey Salomón dejó consignado que “En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre” (Eclesiastés 3:1) y asimismo el apóstol Pablo le escribió a los cristianos de Galacia lo siguiente: “Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés” (Gálatas 4:4); es decir, Dios envío a Cristo solo cuando se cumplió el tiempo determinado para hacerlo, no lo hizo antes ni después; además, de acuerdo con las enseñanzas paulinas, cuando Cristo vino se sometió a la ley de Moisés. El mismo Señor Jesús dijo “No crean ustedes que yo he venido a suprimir la ley o los profetas; no he venido a ponerles fin, sino a darles su pleno valor. Pues les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, no se le quitará a la ley ni un punto ni una letra, hasta que todo llegue a su cumplimiento” (Mateo 5:17-18). ¡Cristo vino a darle pleno cumplimiento a la ley de Moisés!.



Cuando el profeta Daniel se encontraba exiliado en Babilonia se entregó al estudio de las profecías de Jeremías y estando en oración Dios le permitió entender su contenido a través de la que se ha denominado la profecía de las setenta semanas, que entre otras cosas dice lo siguiente: “Debes saber y entender esto: Desde el momento en que se ordene restaurar y reconstruir Jerusalén, hasta la llegada del jefe consagrado, han de pasar siete semanas, y las calles y murallas reconstruidas de Jerusalén durarán sesenta y dos semanas, pero serán tiempos de mucha angustia. Después de las sesenta y dos semanas le quitarán la vida al jefe consagrado. Jerusalén y el templo serán destruidos por la gente de un rey que vendrá. El fin llegará de pronto, como una inundación, y hasta el fin seguirán la guerra y las destrucciones que han sido determinadas” (Daniel 9:25-27).



El científico bíblico H. W. Hoehner demostró el cumplimiento cronológico de las primeras sesenta y nueve semanas de la profecía de Daniel en su libro “Aspectos Cronológicos de la Vida de Cristo” (Chronological Aspects of the Life of Christ. Zondervan, Grand Rapids, 1977) en el que consignó sus cálculos de la siguiente forma: “Multiplicando las 69 semanas por 7 años de cada semana, tendremos el total de 173,880 días. (69 semanas son 483 años, los cuales equivalen a 1 año cada uno x 360 días en cada uno de esos años = 173,880 días). La diferencia entre 444 antes de Cristo y 33 después de Cristo es 476 años solares. Multiplicando 476 por 365.24219879 (esta es la cifra exacta de un año solar contemporáneo), en otras palabras por 365 días, 5 horas, 48 minutos, 45.975 segundos, tendremos 173,855 días. Esto nos deja con 25 días adicionales que deben ser contados entre el 444 antes de Cristo y 33 después de Cristo. Sumando los 25 días al 5 de marzo (del año 444 antes de Cristo), uno tiene la fecha del 30 de marzo del año 33 después de Cristo, el cual fue el 10 del mes de Nisán del año 33 después de Cristo”.



El diez de Nisán es el día en que los hebreos debían tomar un cordero sin defecto para sacrificarlo en la Pascua: “Este mes será para ustedes el principal, el primer mes del año. Díganle a toda la comunidad israelita lo siguiente: “El día diez de este mes, cada uno de ustedes tomará un cordero o un cabrito por familia, uno por cada casa” (Exodo 12:2-3), luego durante cuatro días lo mantenían en observación para asegurarse de que no tenía ningún defecto y luego era sacrificado al atardecer del día catorce del mes de Nisán: “Lo guardarán hasta el catorce de este mes, y ese día todos y cada uno en Israel lo matarán al atardecer” (Exodo 12:6).



El Señor Jesucristo, para darle cumplimiento a la ley de Moisés, fue arrestado el día diez de Nisán y durante cuatro días fue juzgado por Anás, Caifás, Herodes y Pilato, siendo crucificado el día catorce del mes de Nisán de acuerdo con el mandato de la ley mosaica; sin embargo, la tradición ha enseñado que Cristo fue arrestado un jueves en la noche y crucificado el viernes a las nueve de la mañana.



FECHA DE LA CRUCIFIXIÓN



En el supuesto de que fuera cierta la enseñanza acerca de la crucifixión el día viernes y la resurrección la madrugada del domingo, ¿por qué Marcos escribió que Jesús fue crucificado a las nueve de la mañana (hora tercera del día según los judíos), mientras que Juan afirma que al mediodía (hora sexta del día judío) Jesús estaba siendo juzgado por Pilato y por otro lado Mateo y Lucas afirman que desde mediodía hubo tinieblas hasta las tres de la tarde? ¿Jesús fue crucificado tres horas antes de que el proceso judicial finalizara con su sentencia de muerte? ¿Se contradicen de nuevo los autores bíblicos?.





Mateo 27:45
Marcos 15:25
Lucas 23:44
Juan 19:13-14
Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad.
Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron
Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad
Pilato, al oír esto, sacó a Jesús, y luego se sentó en el tribunal, en el lugar que en hebreo se llamaba Gabatá, que quiere decir El Empedrado. Era el día antes de la Pascua, como al mediodía. Pilato dijo a los judíos:
—¡Ahí tienen a su rey!



Una respuesta razonable a esta supuesta contradicción bíblica es que el juicio de Jesús y su ejecución no pudieron suceder el mismo día; además de que es irracional pensar que las autoridades romanas y judías estaban tan bien engranadas que entre la madrugada y la mañana del viernes pudieron arrestar a Jesús, trasladarlo a la casa de Anás, esperar a que éste lo interrogara en busca de una acusación sólida para luego enviarlo a la casa de Caifás en donde lo esperaban los maestros de la ley y el sumo sacerdote buscando pruebas y testigos falsos contra el Señor, de allí enviarlo a Pilato al amanecer, quien después de interrogarlo tratando de hallar argumentos válidos en contra de las faltas de que era acusado, pero como no los halló se lo envió al rey Herodes quien también lo interrogó esperando además que hiciera alguna señal milagrosa para entretenerlo, sus soldados tuvieron tiempo de burlarse de Él vistiéndolo de rey antes de devolverlo nuevamente a Pilato quien hizo que dedicaran tiempo para azotarlo y ante la insistencia de las autoridades judías lo condenó a la pena de muerte, siendo trasladado en un recorrido desde Jerusalén hasta el Gólgota.



Todos esos juicios a los que fue sometido el Señor Jesucristo solo tienen consistencia en el tiempo si se desarrollaron durante un período mayor a un día y si como “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1.29) fue tomado (arrestado) el diez de Nisán y sacrificado el día catorce del mismo mes dando cumplimiento a la ley de Moisés, siendo evaluado y valorado para, al igual que el cordero pascual, ser encontrado sin defecto y apto para el sacrificio durante la Pascua judía.



El cumplimiento del tiempo en que Jesús se entregó por la humanidad fue perfecto y por eso quienes pretendieron matarlo antes de la hora prevista no pudieron hacerlo porque todavía no había llegado el momento predestinado para que eso sucediera: “Entonces quisieron arrestarlo, pero ninguno le echó mano porque todavía no había llegado su hora” (Juan 7:30). Cuando llegó la hora prefijada por el eterno Dios , el Señor Jesús se acercó al Padre celestial en oración de la siguiente manera: “Después de decir estas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también él te glorifique a ti” (Juan 17:1).



Si Dios había dispuesto un momento preciso para el nacimiento de Cristo, otro para su bautismo e inicio de su ministerio terrenal y una hora para su muerte, ¿sería ilógico pensar que también había prefijado una hora para su resurrección?.



DOS DÍAS DE REPOSO EN LA MISMA SEMANA



Volviendo a la supuesta contradicción entre Marcos y Lucas con relación al día en que las mujeres compraron los perfumes y ungüentos para preparar el cuerpo de Jesús en el sepulcro, debe hacerse claridad sobre el mandato de la ley mosaica en relación con la celebración de la Pascua: “El día catorce del mes primero, al atardecer, se celebrará la Pascua en honor del Señor. El día quince del mismo mes se celebrará la fiesta de los panes sin levadura en honor del Señor. Durante siete días se comerá pan sin levadura. El primer día se celebrará una reunión santa. No hagan ninguna clase de trabajo pesado” (Levítico 23:5-7).



Como se puede apreciar, la Fiesta de los Panes sin Levadura iniciaba con un día de reposo (Sabbath); es decir, el quince del mes de Nisán siempre era un día de reposo para los israelitas, sin importar el día de la semana que le correspondiera, pues era un día de reposo diferente al mandato del séptimo día (sábado).



De acuerdo con lo anterior, las mujeres compraron los perfumes y ungüentos después de que había pasado el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, que fue día de reposo; es decir, el dieciséis de Nisán. Cuando Marcos afirma que las mujeres compraron los perfumes y ungüentos después del día de reposo se está refiriendo a este primer Sabbath y cuando Lucas dice que las mujeres prepararon los perfumes y ungüentos y descansaron el día de reposo, se está refiriendo al séptimo día, que ese año correspondió al diecisiete del mes de Nisán. Esto quiere decir que esa semana hubo dos días de reposo, uno el jueves y otro el sábado, presentándose lo que los judíos llaman “Shabatot”.



La referencia al primer Sabbath se encuentra en el Evangelio escrito por Juan, donde habla de un sábado muy solemne: “Era el día antes de la Pascua, y los judíos no querían que los cuerpos quedaran en las cruces durante el sábado, pues precisamente aquel sábado era muy solemne. Por eso le pidieron a Pilato que ordenara quebrar las piernas a los crucificados y que quitaran de allí los cuerpos” (Juan 19:31). Pero ¿por qué aquél sábado tenía tanta solemnidad? Es probable que sea porque no correspondía al sábado que celebraban cada semana, sino a uno que celebraban cada año, sin importar el día de la semana en que cayera.



EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO



Si Cristo fue crucificado el día catorce de Nisán a las tres de la tarde y si, además, cumplió la señal de Jonás, entonces es lógico pensar que resucitó el día diecisiete de Nisán a las tres de la tarde, que para ese año correspondió a un día de reposo semanal; es decir, un sábado.



¿Dice la Biblia que Cristo resucitó un domingo? No, la Biblia no afirma en ninguna parte que el Señor Jesucristo resucitó un domingo; ella afirma que cuando las mujeres fueron al sepulcro, el primer día de la semana (domingo), el Señor ya había resucitado.



Mateo 28:1
Marcos 16:2
Lucas 24:1
Juan 20:1
Pasado el sábado, cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro
Y el primer día de la semana fueron al sepulcro muy temprano, apenas salido el sol
pero el primer día de la semana regresaron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro; y vio quitada la piedra que tapaba la entrada



Además de las mujeres, la Biblia muestra que otros discípulos también visitaron el sepulcro, pero ninguno dio testimonio de que Cristo haya resucitado el primer día de la semana, sino que todos coincidieron en que cuando estuvieron en el sepulcro el Señor Jesús ya había resucitado.



No obstante lo anterior, algunos enseñan que en Marcos 16:9 se lee de forma clara que la resurrección fue el domingo en la mañana:




Traducción Dios Habla Hoy
Traducción en Lenguaje Actual
Después que Jesús hubo resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios.
El domingo muy temprano, después de que Jesús resucitó, se le apareció a María Magdalena. Tiempo atrás, Jesús había expulsado de ella a siete demonios.



Ignoran quienes enseñan la resurrección dominical que el Nuevo Testamento fue escrito en griego y sin signos de puntuación, pues fue solo hasta la Edad Media que los amanuenses empezaron a colocar “marcas” para darle sentido a lo expresado de forma oral. Se dice que fue Aldus Manutius, en el siglo XV, el inventor de los signos de puntuación. Solo los manuscritos originales de Biblia reclaman ser inspirados por Dios, pero sus copias y las traducciones que se han hecho después no cuentan con evidencia de que hayan contado con la misma inspiración. Eso también excluye la inspiración divina de la puntuación colocada por seres humanos, quienes se han dejado guiar por sus emociones y prejuicios, como por ejemplo la errada creencia en que Cristo resucitó un domingo.



Los traductores de la Biblia en versión Dios Habla Hoy colocaron las comas en donde creyeron que debían ir, con lo cual dieron a entender que el primer día de la semana fue el día de la resurrección e ignoraron que la palabra griega que Marcos utilizó en ese pasaje es “anastas” (Ἀναστὰς) cuya traducción correcta es “habiendo resucitado”, que aparece en tiempo pasado, lo cual no indica que Cristo haya resucitado en la mañana del primer día de la semana, sino que, por el contrario, expresa que ya había resucitado antes de que las mujeres fueran al sepulcro.



CONCLUSIÓN



En el siguiente cuadro se resume el orden cronológico propuesto como aclaración de la muerte y resurrección de Cristo y en él puede observarse el cumplimiento de la señal de Jonás y de la ley de Moisés:



Día
Fecha
Acontecimiento
Base bíblica
Miércoles
14 de Nisán
Crucifixión
Ex. 12:6; Lv. 23:5; Nm. 28:16; Mr. 15:42; Lc. 23:54; Jn. 19:31,42; 1 Co. 5:7
Jueves
15 de Nisán
Primer Sabbath de la Fiesta de los Panes sin Levadura
Ex. 12:16; Lv. 23:7; Nm. 28:18; Dt. 5:12-15; Mt. 27:62; Mc. 15:42; Lc. 23:54; Jn. 19:31
Viernes
16 de Nisán
Las mujeres compraron y prepararon los perfumes y los ungüentos
Lc. 23:56
Sábado
17 de Nisán
Segundo Sabbath (séptimo día). Cristo resucitó
Gn. 2:2-3; Ex. 20:8-11; Ex. 31:12-17; Mt. 28:1; Mr. 16:1
Domingo
18 de Nisán
Las mujeres y otros discípulos fueron al sepulcro y lo encontraron vacío
Mt. 28:1-6, Mr. 16:1-6,9; Lc. 24:1-2 y Jn. 20:1-9



Si alguien quiere seguir creyendo en que la muerte y resurrección del Señor Jesús sucedieron un viernes y un domingo, respectivamente, está en toda libertad de hacerlo, pero no debe afirmar que su creencia está basada en la evidencia bíblica, ya que tendría que aceptar de forma honesta que la Biblia tiene contradicciones irreconciliables.



Si por el contrario, se estudia de manera objetiva la Escritura Bíblica, entonces debe reconocerse la consistencia del contenido de la misma, lo cual sirve de fundamento para dejar de creer en mitos y supersticiones que se usan para justificar la celebración de fiestas idolátricas y paganas.